[Cultura]
Pasados los primeros cinco minutos de la representación, te olvidas de que son solo marionetas movidas por personas. La única persona que narra y pone las voces a todas ellas nos atrapa con su canto, parece haberse desdoblado en múltiples personalidades. Hasta por momentos, parece que entendemos el japonés. Son la compañía Ningyo Joruri Bunraku.
Podemos verles en el Teatro Español de Madrid desde el 19 al 22 de octubre, en una representación a las 20 horas. El día 3 de octubre, la despedida será a las 18 horas.
La puesta en escena empieza con El amor pasional, un drama escrito en el siglo XVIII y basado en hechos reales, en el que el amor y las desdichas se entremezclan. En la segunda parte del espectáculo, se representa Milagro en el templo de Tsubosaka Kannon, en la que el amor nuevamente y los celos sin control dominan la vida de un matrimonio.
La figura del recitador y el músico del laud me ha recordado al cantaor de flamenco y al guitarrista, atento siempre al cante para con el toque realzar los fraseados. Esta es también la labor del músico que acompaña al recitador, ya que el laud es tocado de forma discontinua, en determinados momentos para enfatizar la narración.
Las marionetas, con un peso similar al de un niño pequeño, son manejadas por tres personas cada una de ellas, debido a la complejidad de moviientos. Sin embargo, la marioneta tiene un movimiento fluido y perfectamente coordinado siempre.










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