[30/05/06]
[Biografias]
Dedicado a la fotografía de forma independiente desde 1989. Colabora con la agencia Reuters desde 2003 con base en la isla de Fuerteventura dedicándose con especial interés a los movimientos migratorios humanos. Ha trabajado extensivamente con la inmigración de africanos que llegan a las islas Canarias en frágiles barcas, naufragando a menudo y dejando un elevado saldo de vidas humanas.
Su trabajo ha sido publicado en numerosos medios de todo el mundo, incluyendo El País Semanal, La Vanguardia Magazine, El Semanal, Sunday Review, Der Spiegel, Stern, Focus o VSD.
Finalista del Premio Mezquita en 1991, 2º premio Constitución en 1993,Premio Comunicación de Fuerteventura Magazine 2003, 3º Premio FotoPrés 2003, 3º Premio World Press Photo en noticias de actualidad 2005, 1º Premio FotoPrés 2005, Premio Internacional de Fotoperiodismo Ciudad de Gijón 2005 y Premio Care International 2005 en el festival de fotoperiodismo Visa pour l’Image (Perpignan, Francia), en el que ha sido uno de los cuatro nominados al Visa d’Or en la categoría de noticias.
“La gran pregunta es si nos importa que esta gente se muera o si lo que nos molesta es que lo haga en la puerta de nuestra casa”. Este es el fundamento del trabajo del fotógrafo argentino Juan Medina, que ofrece un retrato desgarrador y emocionante sobre el drama humano que viven los miles y miles de inmigrantes que casi cada día intentan llegar a Europa a través de Canarias.
"Es curioso ver como en nuestro mundo hablamos de libertad tras la caída del Muro de Berlín y, mientras tanto, nos dedicamos a levantar, cada vez con más metros, vallas de separación con aquellos que sólo buscan sobrevivir, a pesar de que luego mueren calcinados en un piso de París", relata Medina, que plasma en sus instantáneas, tomadas tanto en el mar como en tierra, la miseria, la muerte, la indiferencia de unos, la solidaridad de otros y, sobre todo, un problema que "algunos sólo ven como un punto negativo para el turismo".
Ante estas situaciones, el autor asegura que "el periodista o el fotógrafo no puede sentir el dolor de quien está al otro lado, pero sí tiene la obligación de intentar trasmitirlo para que la sociedad no mire para otro lado".

No hay comentarios:
Publicar un comentario